Quiero hablar sobre la vestidura que usaba sobre su cabeza.
Éxodo 28:36-38 dice: “Harás también una lámina de oro puro, y grabarás en ella, como las grabaduras de un sello: ‘SANTIDAD AL SEÑOR.’ La fijarás en un cordón azul, y estará sobre la tiara; estará en la parte delantera de la tiara. Y estará sobre la frente de Aarón, y Aarón quitará la iniquidad de las cosas sagradas que los hijos de Israel consagren en todas sus ofrendas santas; y la lámina estará siempre sobre su frente, para que sean aceptas delante del SEÑOR.”
En su cabeza el sumo sacerdote usó un turbante de lino fino que usaba alrededor de la cabeza en bobinas como un turbante o una tiara. En su frente tenía una lámina de oro atada por una cinta azul de cordón que decía ‘SANTIDAD AL SEÑOR. Éste era un recordatorio constante de su santidad al pueblo de Israel y al llamado del alto sacerdote porque el Señor dijo a Moisés en Levítico 19:2 “Habla á toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.”
Con esta marca sobre su frente, el sumo sacerdote caracterizó la verdadera santidad interna para que Dios aceptase a Israel. Aarón era verdaderamente el hombre más importante en la tierra. La posición visible de la placa de oro sobre la frente de Aarón dio significado especial y el carácter a toda su ropa y a su oficina. Al mostrar ‘SANTIDAD AL SEÑOR, Aarón podría mostrar confianza que él calificaba para el servicio divino y fue aceptado por Dios como mediador entre el Señor e Israel.
Hoy tenemos a Jesucristo como Sumo-Sacerdote dice Hebreos 5:1-10. (¡Sin duda el hombre más importante en la tierra!) Pero Jesús no está sobre la tierra, sino sentado en lugares celestiales. Nosotros somos el cuerpo de Cristo y somos hijos de Dios, haciendo el trabajo del sacerdocio como los hijos de Aarón en el Antiguo Testamento.
Entonces con esto en mente, vamos a ver lo que hace el derrotado enemigo con nosotros para hacernos olvidar la gran verdad que tenemos SANTIDAD AL SEÑOR.
El diablo manda sus dardos de fuego a nuestra mente tratando de condenarnos y hacernos pensar que NO tenemos SANTIDAD AL SEÑOR.
Cometemos un error, transgresión o pecado e inmediatamente lanza un pensamiento que NO eres santo. ¿Cómo es que un hijo de Dios puede cometer tal pecado? ¿Cómo es que un hijo de Dios puede hacer semejante cosa?
Ese vencido enemigo hasta cita las Escrituras en Levítico 10:1 que dice: “Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.”
¿Cómo es que un hijo de Dios puede ofrecer fuego extraño y no ofender al Señor?
¡Fácil!
Pues cuando confesamos nuestros pecados, Jesús es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Entonces recibimos su misericordia, perdón, amor y somos libres de culpabilidad. ¡Ahora definitivamente podemos decir tenemos SANTIDAD AL SEÑOR!
La batalla está en nuestra mente y porque tenemos la mente de Cristo, tanto como Aarón tenía aquella lamina de oro en su cabeza…somos SANTIDAD AL SENOR!
Pastor Mario Torres