No comas del árbol de la ciencia del bien y del mal. Porque ciertamente morirás.
¿Pues no sabías que “sabiendo” el bien y el mal trae muerte?
Querido hermanos, entiende que el espíritu humano consiste de nuestra intuición y consciencia, y es con lo que oímos la voz del Espíritu Santo.
Somos llamados a vivir por fe y no por vista. Vivir por lo que creemos y no vemos. Vivir por intuición. Vivir por nuestra conciencia. Vivir para ser guiado por el Espíritu Santo y no por nuestra propia prudencia.
¿Sabes porque pocos cristianos NO pueden vivir por fe o sea por su intuición o consciencia? Porque tienen cauterizada la conciencia. (1 Timoteo 4:2) No han recibido la revelación que son libre de culpabilidad.
Si el hijo de Dios no “sabe” que es la justicia de Dios, y es hecho puro por la sangre de Jesucristo es porque no está viviendo por fe. No tiene una consciencia limpia y libre de pecado. (Hebreos 10:2)
Tito 1:15 explica esto: “Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.”
En la cruz del Calvario Jesucristo pago el precio del pecado. ¡PUNTO Y APARTE! Nuestros pecados de ayer, hoy y de mañana son perdonados. ¡PUNTO Y APARTE! Si entiendes esto entonces debes tener una consciencia libre de pecado.
Pablo le escribe a su alumno Timoteo en 1 Timoteo 1:18-19: “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos…”
La fe y buena consciencia van juntos.
Pregunta: ¿Cómo podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro si tenemos una consciencia de pecado?
No podemos oír al Señor con una consciencia corrompida por las mentiras de un derrotado diablo. Tenemos que saber que somos de Cristo…perdonados, preciosos y amados.
Un ejemplo bueno es cuando tú sabes que no hiciste un mal, y aun con otros acusándote, luchas hasta el fin para aclarar tu inocencia. Tu “sabes” que no fuiste tú y no hay nadie que pueda decir lo contrario. Pero si fuiste tú el verdadero culpable, tu consciencia no te deja luchar con el mismo fervor y entusiasmo. Bajo presión tal vez tenga que declararte culpable y será peor la punición.
Hermanos, yo soy Mario Torres, amado hijo de Dios. No soy el Asociado Pastor de la Iglesia Avivamiento Mundial tanto como soy hijo amado del Señor Jesucristo. El titulo es bueno, y estoy agradecido porque fui escogido y ustedes me consideran un Pastor, pero mi consciencia sabe que soy hijo amado de nuestro Padre que está en los cielos y cuando oro al Señor SE que mis oraciones son oídas.
Y Mario Torres, el hijo amado de Dios, me alimento diariamente del árbol de la vida y no importando lo que el mundo dice o lo que el sucio satanás grita, soy libre de culpabilidad.
Tengo consciencia libre de pecado y no pudiendo quitar las inmundicias de mi carne, tengo la aspiración de una buena conciencia hacia Dios.
Pastor Mario Torres